Verso

21 de diciembre

Los santos y fiestas que se recuerdan el 21 de diciembre, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.

San Pedro Canisio

Memoria libre

Escribió catecismos que enseñaron la fe a generaciones de católicos alemanes

Pedro Canisio nació en 1521 en Nimega, en los actuales Países Bajos. Siendo estudiante en Colonia, viajó a Maguncia para conocer a Pedro Fabro, uno de los primeros jesuitas, hizo allí con él los Ejercicios Espirituales y en 1543 entró en la recién nacida Compañía de Jesús.

Pasó casi toda su vida en tierras de habla alemana, cuando la Reforma había dividido ciudades y familias. Predicó durante años en la catedral de Augsburgo, ayudó a fundar colegios jesuitas en ciudades como Múnich, Innsbruck y Praga, y dirigió su orden en el sur de Alemania. Sus catecismos, escritos desde 1555 en forma sencilla de preguntas y respuestas, se reeditaron una y otra vez y se usaron durante siglos. Viajaba sin descanso, a menudo agotado, y en sus cartas pedía a otros católicos que trataran a los protestantes con paciencia y no con insultos.

Sus últimos años los vivió en Friburgo (Suiza), donde fundó un colegio y murió el 21 de diciembre de 1597. El papa Pío XI lo canonizó en 1925 y lo declaró doctor de la Iglesia.

Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

2 Timoteo 4:2 · RV1909

Oración

Dios de la verdad, diste a Pedro Canisio un corazón paciente y palabras claras para enseñar tu Evangelio en un tiempo de división. Ayúdanos a conocer bien nuestra fe, a compartirla con sencillez y a hablar con bondad incluso a quienes no piensan como nosotros, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

San Miqueas

Martirologio romano · Lo recuerdan católicos, anglicanos y luteranos

Profeta de aldea que pidió a Judá justicia, misericordia y humildad

Miqueas era de Moréset, un pequeño pueblo al suroeste de Jerusalén. Según el libro que lleva su nombre, habló en la segunda mitad del siglo VIII antes de Cristo, en tiempos de los reyes Jotán, Ajaz y Ezequías de Judá, cuando también predicaba el profeta Isaías. No sabemos cómo murió.

Miqueas era un hombre del campo que vio lo que los poderosos hacían a los pequeños agricultores: les quitaban las tierras, engañaban con balanzas falsas, y jueces y sacerdotes se vendían por sobornos. Anunció que hasta Jerusalén sería arada como un campo. Casi un siglo después, cuando Jeremías fue juzgado por un aviso parecido, algunos ancianos recordaron las palabras de Miqueas, y Jeremías salvó la vida.

Su breve libro también trae esperanza: de la pequeña Belén saldría un gobernante, un texto que el Evangelio de Mateo relaciona con el nacimiento de Jesús. Y muchos cristianos saben de memoria su resumen de lo que Dios pide: justicia, misericordia y humildad.

Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.

Miqueas 6:8 · RV1909

Oración

Dios de justicia, tú enviaste a tu profeta Miqueas a defender a los pobres y a recordar a tu pueblo lo que de verdad le pides. Danos valor para practicar la justicia, un corazón que ame la misericordia y humildad para caminar contigo cada día, hasta que tu paz llene la tierra. Amén.

Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.