23 de octubre
Los santos y fiestas que se recuerdan el 23 de octubre, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.
San Juan de Capistrano
Predicador franciscano que reunió voluntarios para defender Belgrado en 1456
Juan nació en 1386 en Capestrano, un pequeño pueblo de los Abruzos, en Italia. Estudió Derecho en Perugia y ascendió rápido hasta ser juez y gobernador de la ciudad. En 1416, durante una guerra con un señor vecino, cayó prisionero. En la celda se replanteó su vida y, al salir, entró en los franciscanos, donde fue discípulo de san Bernardino de Siena.
Durante unos cuarenta años predicó por Italia y Europa central ante multitudes, y los papas le encargaron reformar conventos y resolver conflictos. Su celo tuvo también un lado duro: promovió medidas severas contra judíos y husitas, algo que los historiadores juzgan con dureza.
En 1456, con setenta años, reunió voluntarios y se unió al jefe húngaro Juan Hunyadi para liberar Belgrado, asediada por los otomanos. La ciudad resistió. Poco después Juan enfermó y murió en Ilok el 23 de octubre. Se le recuerda como un abogado brillante que puso sus dones al servicio del Evangelio.
Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
2 Timoteo 4:2 · RV1909
Oración
Dios fiel, tú apartaste a Juan de Capistrano de una carrera de poder para que anunciara tu Evangelio, y le diste valor hasta el final de su vida. Líbranos de la ambición que solo busca lo nuestro, haz que nuestro celo sea humilde y misericordioso, y danos valentía para anunciar tu palabra con amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Santiago de Jerusalén, hermano del Señor
Hermano de Jesús que llegó a guiar a la primera Iglesia de Jerusalén
Los evangelios nombran a Santiago entre los hermanos de Jesús (Marcos 6,3). Los cristianos entienden la palabra “hermano” de distintas maneras: hijo de María y José, hijo de José de un matrimonio anterior o pariente cercano. El Evangelio de Juan dice que al principio los hermanos de Jesús no creían en él, pero Pablo escribe que Cristo resucitado se le apareció a Santiago.
Con el tiempo, Santiago dirigió la Iglesia de Jerusalén. Pablo lo llamó una de sus “columnas”, y en la reunión que narra Hechos 15 ayudó a decidir que los creyentes no judíos no tenían que cumplir toda la ley judía. El historiador Josefo cuenta que hacia el año 62 el sumo sacerdote Anán lo hizo apedrear. Un autor posterior, Hegesipo, dice que lo llamaban “el Justo” y que de tanto rezar se le endurecieron las rodillas.
La Carta de Santiago, con su llamada directa a vivir la fe con obras, se le ha atribuido por tradición. Se le recuerda como un puente entre la familia de Jesús, los primeros creyentes judíos y toda la Iglesia.
Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos. Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se consideró á sí mismo, y se fué, y luego se olvidó qué tal era. Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.
Santiago 1:22–25 · RV1909
Oración
Dios fiel, tú mostraste a Cristo resucitado a Santiago, hermano de Jesús, y lo hiciste servidor de tu pueblo en Jerusalén. Danos una fe que se note en las obras, paciencia en las pruebas y valor para decir la verdad, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.