Verso

3 de diciembre

Los santos y fiestas que se recuerdan el 3 de diciembre, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.

Pintura de san Francisco Javier

San Francisco Javier

Memoria obligatoria

Llevó el Evangelio de la India a Japón y murió a las puertas de China

Francisco Javier nació en 1506 en el castillo de Javier, en el reino de Navarra. En la Universidad de París compartió habitación con Pedro Fabro y, más tarde, con Ignacio de Loyola. Según la tradición, Ignacio le repetía al joven y ambicioso profesor la pregunta de Jesús: ¿de qué te sirve ganar el mundo entero si pierdes tu alma? En 1534 Francisco fue uno de los primeros compañeros que darían origen a los jesuitas.

En 1541 zarpó de Lisboa rumbo a Asia con el apoyo del rey de Portugal y llegó a Goa al año siguiente. Trabajó entre los pescadores de perlas del sur de la India, y luego en Malaca, las Molucas y Japón. A menudo recorría las aldeas tocando una campanilla para reunir a los niños y enseñarles a rezar. Murió en diciembre de 1552 en la isla de Shangchuan, esperando un barco que lo llevara a China.

Sus cartas, leídas por toda Europa, despertaron muchas vocaciones misioneras, y se le recuerda como patrono de las misiones.

Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?

Mateo 16:26 · RV1909

Oración

Dios fiel, tú apartaste a Francisco Javier de la ambición del mundo y lo enviaste más allá de los mares para dar a conocer a Cristo a pueblos que nunca había visto. Danos ese mismo amor inquieto, para que no nos aferremos a lo que el mundo ofrece y compartamos con alegría la buena noticia allí donde nos envíes. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

San Sofonías

Martirologio romano · Lo recuerdan católicos, anglicanos y luteranos

Anunció el día del Señor y la alegría de Dios por su pueblo humilde

Sofonías fue un profeta del reino de Judá en el siglo VII antes de Cristo. El primer versículo de su breve libro lo sitúa en el reinado de Josías y recorre su familia cuatro generaciones atrás, hasta un tal Ezequías, quizá el rey de ese nombre, aunque no es seguro. Fuera de esto, casi no se sabe nada de su vida.

Habló en una época en que muchos en Jerusalén adoraban a Baal y a los astros y ponían su confianza en la riqueza. Sofonías anunció sin rodeos un “día del Señor”, un día de juicio para Judá y para los pueblos vecinos. Muchos estudiosos creen que predicó antes de la reforma religiosa de Josías, hacia el año 622 a. C., y que sus palabras pudieron ayudar a prepararla.

Sin embargo, su libro termina con un canto: Dios promete reunir a un resto humilde y sincero y alegrarse por él. Los cristianos recuerdan a Sofonías por esa esperanza, y sus versos sobre el día del Señor inspiraron siglos después el himno medieval “Dies irae”.

Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.

Sofonías 3:17 · RV1909

Oración

Dios de justicia y misericordia, enviaste a tu profeta Sofonías para apartar a tu pueblo de los falsos dioses y prometerle que te alegrarías por él. Aparta nuestro corazón de todo lo que nos da falsa seguridad, haznos humildes y sinceros, y concédenos vivir en la alegría de tu presencia entre nosotros. Amén.

Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.