16 de octubre
Los santos y fiestas que se recuerdan el 16 de octubre, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.
Santa Eduvigis
Duquesa de Silesia que dedicó su riqueza y sus fuerzas a enfermos y pobres
Eduvigis nació en la década de 1170 en la poderosa familia de los condes de Andechs, en Baviera. Siendo todavía una niña la casaron con Enrique, que llegaría a ser duque de Silesia, una región que hoy está casi toda en el suroeste de Polonia. Tuvieron siete hijos y juntos fundaron el convento cisterciense de Trzebnica.
Eduvigis puso su rango y su dinero al servicio de los necesitados: apoyó hospitales y atendió a leprosos y pobres. Vivía con sencillez en medio de una corte ducal. Una historia muy conocida cuenta que andaba descalza incluso en invierno, y que cuando su confesor le mandó calzarse, llevaba los zapatos en la mano. Su vida también estuvo marcada por el dolor: la mayoría de sus hijos murieron antes que ella, y en 1241 su hijo Enrique cayó luchando contra los mongoles en Legnica.
Viuda desde 1238, pasó sus últimos años en Trzebnica, donde su hija Gertrudis era abadesa, y allí murió en 1243. Fue canonizada en 1267 y sigue siendo muy querida en Polonia y en Alemania.
Alargó su mano al pobre, y extendió sus manos al menesteroso.
Proverbios 31:20 · RV1909
Oración
Dios fiel, tú diste a santa Eduvigis un corazón abierto a los pobres y la sostuviste en medio del poder, la pérdida y el dolor. Enséñanos a usar lo que tenemos para quienes sufren, a vivir con sencillez y a confiar en ti cuando llegue la tristeza, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Santa Margarita María Alacoque
Monja francesa cuyas visiones difundieron la devoción al Sagrado Corazón
Margarita María Alacoque nació en 1647 en un pueblo de Borgoña, en Francia. Su padre, notario, murió cuando ella era niña, y durante unos cuatro años estuvo tan enferma que apenas podía levantarse de la cama. En 1671 entró en el convento de la Visitación de Paray-le-Monial.
Entre 1673 y 1675 contó que Cristo se le aparecía y le mostraba su corazón, ardiendo de amor por una humanidad que a menudo lo olvidaba. Según ella, se le pidió difundir la devoción a ese corazón: comulgar el primer viernes de cada mes, rezar una hora la noche de los jueves y celebrar una fiesta especial. Muchas de sus hermanas desconfiaron de ella y la creyeron engañada. Su confesor jesuita, Claude La Colombière, le dio crédito y la apoyó.
Murió en 1690. La devoción al Sagrado Corazón se extendió mucho; en 1856 su fiesta pasó a toda la Iglesia católica, y ella fue canonizada en 1920. Los cristianos la recuerdan como testigo de que el amor de Dios es personal y paciente.
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
Mateo 11:28–29 · RV1909
Oración
Dios bueno, tú diste a santa Margarita María un hondo sentido del amor de Cristo y la mantuviste fiel en la enfermedad, la duda y la incomprensión. Abre nuestro corazón a ese mismo amor, haznos mansos y humildes como tu Hijo, y ayúdanos a corresponderle en la oración y en la bondad con los demás. Amén.
Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.