22 de noviembre
Los santos y fiestas que se recuerdan el 22 de noviembre, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.
Santa Cecilia
Mártir romana cuya historia la convirtió en patrona de los músicos
Cecilia fue una cristiana de Roma que murió por su fe, probablemente en el siglo III, aunque no se sabe la fecha exacta. De su vida se conoce con certeza muy poco. Pero su nombre se honró pronto: una iglesia del barrio romano del Trastévere ya lo llevaba en el siglo V, y aparece en la antigua plegaria eucarística de Roma.
Casi todo lo que se cuenta de ella procede de un relato escrito hacia finales del siglo V, mucho después de su muerte, y en gran parte es leyenda. Según ese relato, era de familia noble, había consagrado su vida a Dios y la casaron contra su voluntad con un joven llamado Valeriano. Ella lo ganó para Cristo, junto con su hermano Tiburcio, y los tres fueron ejecutados. El relato añade que, mientras sonaba la música de su boda, ella cantaba a Dios en su corazón.
Por ese pequeño detalle, santa Cecilia es la patrona de los músicos. Coros, organistas y escuelas de música de todo el mundo siguen llevando su nombre.
Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:
Efesios 5:19–20 · RV1909
Oración
Dios de toda alabanza, tú diste a tu sierva Cecilia una fe que seguía cantándote en su corazón, aunque le costara la vida. Danos un corazón que te alabe en la alegría y en la prueba, y valor para ser fieles cuando resulta difícil, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Santos Filemón y Apia
Abrieron su casa a la iglesia; Pablo pidió a Filemón acoger a Onésimo
Filemón y Apia fueron cristianos del siglo I que vivían, probablemente, en Colosas, una ciudad de lo que hoy es el oeste de Turquía. Los conocemos por una breve carta de san Pablo, que saluda a Filemón, a “Apia, nuestra hermana”, a Arquipo y a “la iglesia que se reúne en tu casa”. La tradición dice que Apia era la esposa de Filemón, aunque la carta no lo afirma.
Pablo escribió desde la cárcel, seguramente en los años 50 o a comienzos de los 60. Onésimo, un esclavo de la casa de Filemón, había llegado hasta Pablo y se había hecho cristiano. Pablo lo devolvió con la carta y pidió a Filemón que lo recibiera “no ya como esclavo”, sino como hermano, ofreciéndose a pagar él mismo cualquier deuda. Era una petición atrevida en un mundo donde el amo tenía todo el poder sobre el esclavo.
No sabemos qué respondió Filemón, aunque que la carta se conservara sugiere que fue bien recibida. Una tradición posterior cuenta que ambos murieron mártires en Colosas. Se les recuerda como anfitriones de una de las primeras iglesias domésticas, un hogar que el Evangelio estaba llamado a transformar.
Porque acaso por esto se ha apartado de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; No ya como siervo, antes más que siervo, como hermano amado, mayormente de mí, pero cuánto más de ti, en la carne y en el Señor.
Filemón 1:15–16 · RV1909
Oración
Dios de misericordia, tú diste a Filemón y Apia un hogar abierto a tu pueblo, y por medio de Pablo llamaste a Filemón a recibir a Onésimo no como esclavo, sino como hermano. Abre también nuestras casas y nuestro corazón, para que acojamos a los demás como tú nos has acogido en Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.