Verso

25 de enero

Los santos y fiestas que se recuerdan el 25 de enero, cada uno con una breve biografía, un pasaje bíblico y una oración.

Pintura de Conversión de San Pablo

Conversión de San Pablo

Fiesta · Lo recuerdan católicos, anglicanos y luteranos

El perseguidor que encontró a Jesús resucitado camino de Damasco

Saulo era un judío de Tarso, en el sur de la actual Turquía, formado como fariseo y profundamente celoso de la Ley. Pocos años después de la muerte de Jesús, se propuso acabar con el nuevo movimiento de sus seguidores y se dirigió a Damasco, en Siria, para detener a los que encontrara allí.

Según el libro de los Hechos, en el camino una luz del cielo lo derribó y una voz le preguntó: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. Era Jesús. Ciego, lo llevaron a la ciudad, donde pasó tres días sin comer ni beber. Un creyente llamado Ananías, que temía su fama, fue a verlo de todos modos, le impuso las manos y lo bautizó. El propio Pablo escribiría después, con sencillez, que Dios quiso revelarle a su Hijo.

El perseguidor se convirtió en el gran misionero de la Iglesia entre los no judíos. Los cristianos de Occidente celebran esta fiesta desde la alta Edad Media, y hoy cierra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo; Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que haga? Y el Señor le dice: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que te conviene hacer.

Hechos 9:3–6 · RV1909

Oración

Dios de misericordia, en el camino de Damasco transformaste a Saulo, que perseguía a tu Iglesia, en Pablo, el apóstol que llevó el Evangelio a las naciones. Abre nuestros ojos como abriste los suyos, vuelve nuestro corazón hacia ti y haznos testigos valientes de tu gracia allí donde nos envíes. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

San Ananías de Damasco

Martirologio romano · Lo recuerdan católicos, anglicanos y luteranos

Llamó hermano a Saulo, el perseguidor de los creyentes

Ananías era un seguidor de Jesús que vivía en Damasco, en Siria, pocos años después de la resurrección. Todo lo que sabemos de él viene de los Hechos de los Apóstoles, que lo presentan como un hombre piadoso, fiel a la ley judía y apreciado por los judíos de la ciudad.

Según los Hechos, el Señor le habló en una visión y le pidió que buscara a Saulo de Tarso, alojado en una casa de la calle llamada Recta. Ananías protestó, y con franqueza: ese hombre había venido a detener a los creyentes. Aun así, fue. Impuso las manos sobre Saulo, que estaba ciego, y lo saludó llamándolo “hermano Saulo”. Saulo recobró la vista y fue bautizado.

Tradiciones posteriores dicen que Ananías guió a la iglesia de Damasco y murió mártir, pero no se pueden confirmar. Lo que queda es un gesto de confianza. Los cristianos lo recuerdan porque la nueva vida del apóstol Pablo empezó con un creyente que cuestionó lo que Dios le pedía, y luego obedeció y llamó hermano a su enemigo.

Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Ananías entonces fué, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo.

Hechos 9:15–17 · RV1909

Oración

Dios fiel, tú enviaste a tu siervo Ananías, a pesar de sus objeciones, a imponer las manos sobre Saulo y llamarlo hermano. Danos ese mismo valor para obedecer tu voz, para acoger a aquellos en quienes nos cuesta confiar y para creer que nadie queda fuera del alcance de tu misericordia, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Las biografías se escriben con ayuda de IA a partir de historias de dominio público y se revisan antes de publicarse; las oraciones son nuestras. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.