Verso

El nacimiento de Jesús en la Biblia: Mateo y Lucas

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El nacimiento de Jesús en la Biblia se cuenta en dos lugares: los capítulos 1 y 2 del evangelio de Mateo y los capítulos 1 y 2 del de Lucas. Son dos relatos distintos que se complementan, cada uno con su mirada propia. Aquí verás qué aporta cada evangelio, en qué coinciden, qué partes del belén vienen de la tradición y cómo leer la Navidad en las Escrituras con calma.

¿Dónde cuenta la Biblia el nacimiento de Jesús?

De los cuatro evangelios, solo Mateo y Lucas narran el nacimiento de Jesús. Marcos empieza directamente con Jesús adulto y Juan el Bautista, y Juan abre su evangelio con un prólogo que no cuenta la escena de Belén, pero explica su sentido más profundo.

Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Juan 1:14 · RV1909

Juan 1:14 es, en cierto modo, la Navidad dicha en una sola frase: Dios no se quedó lejos, sino que entró en la historia humana con un cuerpo y un nombre. Mateo y Lucas muestran cómo ocurrió; Juan explica quién es el que nació.

Por eso conviene leer los tres juntos. Los relatos de Mateo y Lucas no son cuentos para niños añadidos al evangelio, sino su primera página: anuncian desde el principio todo lo que Jesús será después.

Qué cuenta el evangelio de Mateo sobre el nacimiento de Jesús

Mateo abre con una genealogía que va de Abraham a Jesús, pasando por el rey David, y luego cuenta la historia desde el punto de vista de José. José descubre que María, su prometida, espera un hijo que no es suyo, y piensa en separarse de ella en secreto, hasta que recibe un mensaje en sueños.

Y pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.

Mateo 1:20–21 · RV1909

Y como fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem, Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.

Mateo 2:1–2 · RV1909

Este pasaje muestra la fe de José: obedece sin entenderlo todo y acepta como hijo suyo a un niño que no ha engendrado. Gracias a él, Jesús queda inscrito legalmente en la familia de David. El nombre que se le encarga poner ya dice cuál será su misión.

Después Mateo cuenta la llegada de unos sabios de Oriente, la reacción violenta del rey Herodes, la huida de la familia a Egipto y el regreso para establecerse en Nazaret. Es un relato con sombras: desde el principio, Jesús es buscado por unos y amenazado por otros.

El mensaje de Mateo es claro: Jesús es el Mesías esperado por Israel, el hijo de David, y a la vez alguien a quien vienen a adorar también los pueblos lejanos. Por eso Mateo repite una y otra vez que lo ocurrido cumple lo anunciado por los profetas.

Qué cuenta el evangelio de Lucas sobre el nacimiento de Jesús

Lucas cuenta la historia desde el lado de María. Empieza con el anuncio del nacimiento de Juan el Bautista a Zacarías y sigue con el anuncio del ángel Gabriel a una joven de Nazaret, que responde con disponibilidad y confianza.

Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre JESUS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre: Y reinará en la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.

Lucas 1:30–33 · RV1909

Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

Lucas 2:10–11 · RV1909

Las palabras del ángel unen a Jesús con la promesa hecha a David, igual que en Mateo, pero Lucas pone el acento en la respuesta personal de María. Tras el anuncio vienen la visita a su pariente Isabel y el cántico de María, el Magníficat (Lucas 1:46–55), donde Dios aparece levantando a los humildes.

Luego llega el viaje a Belén por un censo ordenado por el emperador Augusto, el nacimiento en un lugar pobre y el anuncio a unos pastores. Lucas añade la presentación de Jesús en el templo, con el anciano Simeón y la profetisa Ana, y una breve escena de Jesús a los doce años.

Si Mateo subraya la realeza de Jesús, Lucas subraya su cercanía a los pequeños: los primeros en recibir la noticia no son reyes ni sacerdotes, sino trabajadores de la noche. Es una buena noticia pensada para todos, empezando por los últimos.

¿En qué coinciden Mateo y Lucas?

Aunque cuentan escenas distintas, los dos evangelios comparten un núcleo sólido. Ambos dicen que los padres de Jesús son María y José, que María concibe por obra del Espíritu Santo antes de vivir con José, y que un ángel indica el nombre de Jesús.

Los dos sitúan el nacimiento en Belén, la ciudad de David, durante el reinado de Herodes, y ambos dicen que Jesús creció en Nazaret. También coinciden en presentarlo como descendiente de David y como el Salvador prometido.

Que dos relatos tan distintos coincidan en estos puntos es significativo. Muestra que lo esencial de la historia era conocido y compartido por las primeras comunidades cristianas, aunque cada autor eligiera qué episodios contar.

¿Se contradicen los relatos de Mateo y Lucas?

Es una pregunta honesta, y merece una respuesta honesta. Los relatos tienen diferencias reales: Mateo no menciona a los pastores ni el censo, y Lucas no menciona a los magos ni la huida a Egipto. Las genealogías también son distintas: la de Mateo baja desde Abraham y la de Lucas (Lucas 3:23–38) sube hasta Adán.

Muchos lectores, desde la antigüedad, han visto estos relatos como complementarios: cada evangelista eligió los episodios que mejor servían a su mensaje, y se pueden encajar en una sola historia. Otros estudiosos señalan que algunos detalles son difíciles de armonizar, como la fecha del censo de Quirino que menciona Lucas, y prefieren leer cada relato en sus propios términos.

En cualquier caso, ninguno de los dos pretendía escribir una crónica completa. Leerlos juntos es como mirar un mismo acontecimiento con dos cámaras: una enfocada en José y el peligro, otra en María y la alegría. Ambas visiones dicen algo verdadero sobre quién es Jesús.

¿Qué profecías se cumplen en el nacimiento de Jesús?

Mateo, sobre todo, relaciona el nacimiento con textos del Antiguo Testamento. Dos de los más conocidos son una señal dada por Isaías al rey Acaz y un oráculo de Miqueas sobre Belén.

Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel.

Isaías 7:14 · RV1909

Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.

Miqueas 5:2 · RV1909

Las tradiciones cristianas leen el texto de Isaías de maneras distintas: muchos lo entienden como una profecía directa de Cristo, y otros ven en él también una señal para el tiempo de Isaías que alcanza su sentido pleno en Jesús. En ambos casos, Mateo 1:22–23 lo aplica a Jesús. El texto de Miqueas, por su parte, explica por qué el lugar del nacimiento importa: Belén era la ciudad de David, y de allí se esperaba un nuevo pastor para el pueblo.

Para los evangelistas, estas conexiones no son trucos, sino una forma de decir que Dios cumple sus promesas a lo largo de siglos. La Navidad no es un comienzo de cero, sino la culminación de una larga espera.

Lo que dice la Biblia y lo que añade la tradición

Muchas imágenes del belén vienen de la tradición y no del texto bíblico. Los evangelios no dicen que los magos fueran tres ni que fueran reyes; el número se deduce de los tres regalos, y nombres como Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen siglos después. Tampoco se mencionan el buey y la mula.

La Biblia no da la fecha del nacimiento. El 25 de diciembre se fijó más tarde en la Iglesia, y muchas iglesias orientales celebran la Navidad el 7 de enero por usar otro calendario. Por los datos de Mateo, la mayoría de los estudiosos sitúan el nacimiento algunos años antes de la muerte de Herodes, que suele fecharse hacia el 4 a. C.

Nada de esto quita valor a las tradiciones, que ayudan a celebrar y a contemplar. Solo conviene saber distinguir: así puedes disfrutar del belén y, a la vez, volver al texto y encontrar en él detalles que quizá nunca habías notado.

Cómo leer hoy el nacimiento de Jesús en la Biblia

Una manera sencilla es leer los dos relatos completos en días distintos, sin prisa: un día Mateo 1–2 y otro Lucas 1–2. Después lee Juan 1:1–18 como cierre. Te llevará poco más de media hora en total, y verás la historia entera con ojos nuevos.

Mientras lees, fíjate en los personajes: José, que obedece en silencio; María, que guarda y medita; los pastores, que salen corriendo; los magos, que recorren un largo camino. Pregúntate con cuál te identificas hoy y qué te dice esa figura sobre tu forma de responder a Dios.

Puedes terminar con una oración breve en tus propias palabras, algo así: Señor Jesús, que naciste pequeño y pobre para estar cerca de nosotros, ayúdame a recibirte con la fe de José, la confianza de María y la alegría de los pastores. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué regalos llevaron los magos al niño Jesús?

Mateo 2:11 menciona tres regalos: oro, incienso y mirra. Eran presentes valiosos, propios de quien honra a un rey. Desde antiguo, muchos cristianos han visto en ellos un símbolo de la realeza, la divinidad y la futura muerte de Jesús.

¿Los magos llegaron la misma noche que los pastores?

El texto no lo dice, y muchos lectores piensan que no. Mateo habla de una casa, no de un establo, y Herodes manda matar a los niños de hasta dos años, lo que sugiere que pasó algún tiempo. El belén junta ambas escenas para contemplarlas a la vez.

¿Jesús nació en un establo?

La Biblia no habla de un establo. Lucas 2:7 solo dice que María acostó al niño en un pesebre porque no había lugar para ellos en el mesón; el portal y la cueva del belén vienen de la tradición. Lo que el texto deja claro es que el Hijo de Dios nació en la pobreza.

¿Qué significa el nombre Emmanuel?

Mateo 1:23 lo explica: significa Dios con nosotros. No es un segundo nombre propio de Jesús, sino un título que resume quién es. Mateo cierra su evangelio con una promesa parecida en Mateo 28:20.

Escrito con ayuda de IA y revisado por Miguel Ridruejo Mendoza antes de publicarse. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909 (RV1909), de dominio público. Cómo escribimos.

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