Verso
Santos y ángeles

A ti, bienaventurado San José

A ti, bienaventurado José, acudimos en nuestra angustia,
y, tras implorar la ayuda de tu santísima Esposa,
pedimos también con confianza tu protección.

Por el amor que te unió a la Virgen inmaculada, Madre de Dios,
y por el cariño de padre con que abrazaste al Niño Jesús,
te suplicamos humildemente que mires con bondad la herencia
que Jesucristo conquistó con su sangre,
y que nos socorras en nuestras necesidades con tu poder y tu ayuda.

Custodio vigilante de la sagrada Familia, protege a los hijos escogidos de Jesucristo.
Padre amantísimo, aparta de nosotros toda peste de error y de corrupción.
Fortísimo defensor nuestro, asístenos desde el cielo en esta lucha contra el poder de las tinieblas;
y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús del peligro de muerte,
defiende ahora a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad.

Guárdanos siempre a cada uno bajo tu amparo,
para que, siguiendo tu ejemplo y sostenidos por tu ayuda,
podamos vivir santamente, morir piadosamente
y alcanzar en el cielo la felicidad eterna. Amén.

Texto: texto o traducción nuestra, escrita para Verso.

En latín

Ad te, beate Ioseph, in tribulatione nostra confugimus,
atque, implorato Sponsae tuae sanctissimae auxilio,
patrocinium quoque tuum fidenter exposcimus.

Per eam, quaesumus, quae te cum immaculata Virgine Dei Genitrice coniunxit, caritatem,
perque paternum, quo Puerum Iesum amplexus es, amorem,
supplices deprecamur, ut ad hereditatem, quam Iesus Christus acquisivit Sanguine suo,
benignus respicias,
ac necessitatibus nostris tua virtute et ope succurras.

Tuere, o Custos providentissime divinae Familiae, Iesu Christi sobolem electam;
prohibe a nobis, amantissime Pater, omnem errorum ac corruptelarum luem;
propitius nobis, sospitator noster fortissime, in hoc cum potestate tenebrarum certamine e caelo adesto;
et sicut olim Puerum Iesum e summo eripuisti vitae discrimine,
ita nunc Ecclesiam sanctam Dei ab hostilibus insidiis atque ab omni adversitate defende.

Nosque singulos perpetuo tege patrocinio,
ut ad tui exemplar et ope tua suffulti,
sancte vivere, pie emori, sempiternamque in caelis beatitudinem assequi possimus. Amen.

Sobre esta oración

El papa León XIII escribió esta oración para su encíclica Quamquam pluries (1889) y pidió que se añadiera al rosario durante el mes de octubre, en un tiempo difícil para la Iglesia. Todavía se reza tras el rosario en octubre, los miércoles, dedicados a san José, y durante marzo, su mes. Nuestras versiones inglesa y española siguen el latín.

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