Antes de estudiar (Santo Tomás de Aquino)
Creador inefable,
que de los tesoros de tu sabiduría formaste tres jerarquías de ángeles
y las colocaste con orden admirable sobre el cielo más alto,
y repartiste con tanta belleza todas las partes del universo:
tú, a quien llamamos verdadera fuente de luz y de sabiduría
y principio supremo de todas las cosas,
dígnate derramar un rayo de tu claridad
sobre las tinieblas de mi entendimiento,
y aparta de mí la doble oscuridad en que nací:
el pecado y la ignorancia.
Tú, que haces elocuente la lengua de los niños,
instruye mi lengua
y derrama en mis labios la gracia de tu bendición.
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facilidad para aprender,
sutileza para interpretar
y abundante gracia para hablar.
Guía el comienzo de mi trabajo, dirige su avance
y llévalo a buen término.
Tú, que eres verdadero Dios y verdadero hombre,
que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Texto: texto o traducción nuestra, escrita para Verso.
En latín
Creator ineffabilis,
qui de thesauris sapientiae tuae tres Angelorum hierarchias designasti,
et eas super caelum empyreum miro ordine collocasti,
atque universi partes elegantissime distribuisti:
tu, inquam, qui verus fons luminis et sapientiae diceris
ac supereminens principium,
infundere digneris super intellectus mei tenebras
tuae radium claritatis,
duplices, in quibus natus sum, a me removens tenebras,
peccatum scilicet et ignorantiam.
Tu, qui linguas infantium facis disertas,
linguam meam erudias,
atque in labiis meis gratiam tuae benedictionis infundas.
Da mihi intelligendi acumen,
retinendi capacitatem,
addiscendi modum et facilitatem,
interpretandi subtilitatem,
loquendi gratiam copiosam.
Ingressum instruas, progressum dirigas,
egressum compleas.
Tu, qui es verus Deus et homo,
qui vivis et regnas in saecula saeculorum. Amen.
Sobre esta oración
Se atribuye tradicionalmente a santo Tomás de Aquino (1225-1274), el teólogo dominico, y se ha transmitido en antiguos devocionarios latinos entre sus oraciones; la atribución es antigua, pero no se puede probar. Pide claridad de mente, buena memoria y las palabras justas. Estudiantes y profesores la rezan antes de estudiar, leer, escribir o hacer un examen. Nuestras versiones siguen el latín.