Verso
La Virgen María

Bendita sea tu pureza

Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía. Amén.

Texto: la forma común con que se reza hoy en español.

Sobre esta oración

Breve oración tradicional española en verso, anónima, probablemente del siglo XVII, unida a menudo a la devoción a la Inmaculada. Generaciones de católicos de habla hispana la aprendieron de niños; muchos la rezan por la mañana para ofrecer el día.

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