El Ángelus
℣. El ángel del Señor anunció a María.
℟. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María…
℣. He aquí la esclava del Señor.
℟. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María…
℣. Y el Verbo se hizo carne.
℟. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
℣. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos.
Te rogamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestros corazones, para que, habiendo conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Texto: la forma común con que se reza hoy en español.
En latín
℣. Angelus Domini nuntiavit Mariae.
℟. Et concepit de Spiritu Sancto.
Ave Maria…
℣. Ecce ancilla Domini.
℟. Fiat mihi secundum verbum tuum.
Ave Maria…
℣. Et Verbum caro factum est.
℟. Et habitavit in nobis.
Ave Maria…
℣. Ora pro nobis, sancta Dei Genetrix.
℟. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Oremus.
Gratiam tuam, quaesumus, Domine, mentibus nostris infunde; ut qui, angelo nuntiante, Christi Filii tui incarnationem cognovimus, per passionem eius et crucem ad resurrectionis gloriam perducamur. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.
Sobre esta oración
El Ángelus recuerda el anuncio del ángel a María y la encarnación del Verbo (Lucas 1; Juan 1,14). Nació de la costumbre medieval de rezar tres avemarías al toque de la campana de la tarde, y en el siglo XVI ya se rezaba por la mañana, a mediodía y por la tarde. Muchos lo rezan a las seis, a las doce y a las seis; en Pascua se reza el Regina Caeli.